Saca el whisky cheli para el personal que vamos a hacer un guateque. Y nos dieron las diez y las once, las doce y las una y las dos y las tres de la tarde. Te despiertas. Ya no hay cassette pa poder bailar como en una discoteque, sólo estás tú con una resaca antológica. ¿Te suena de algo? Dolor de cabeza, cansancio, una sed descomunal, boca seca, náuseas y ardor de estómago. Todo un abanico de sensaciones, por no hablar de la vergüenza que pasas cuando tus amigos o familiares te relatan una por una las cosas que hiciste mientras te creías el rey o la reina del mambo.
Por esto último no podemos hacer nada, resígnate, la fama te perseguirá al menos un par de días. Pero si podemos darte algunos consejillos que te ayuden a mitigar en la medida de lo posible el paso del ciclón de la resaca: